Kinesiología a Domicilio en Santiago

Horario de Atención : Lun a Sáb: 8 a 22 hrs
  Contacto Telefónico : (569) 8776 0506 /(569) 6576 5586

493x335_copd_rmq

El uso del inhalador o “puff” en este invierno

Ya es invierno, las temperaturas disminuyen, los virus aumentan y eso trae consigo las tan temidas enfermedades respiratorias. El simple resfrío común se puede tratar en el hogar con las medidas básicas, pero si no se atiende a tiempo puede complicarse hasta cuadros respiratorios más complejos cómo bronquitis obstructivas o neumonías. Aunque se pueden dar de igual manera en toda la población, los más susceptibles suelen ser niños pequeños y adultos mayores, además de personas que tienen enfermedades crónicas.

Es importante saber qué deben hacer los niños y adultos para protegerse y prevenir el desarrollo de alguna de estas enfermedades. Algunas recomendaciones son lavado de manos frecuente; hidratarse correctamente; evitar el sobre abrigo y los cambios bruscos de temperatura; evitar el contacto de nuestros hijos pequeños y abuelos con personas enfermas, entre otros.

Si aun tomando todas las medidas preventivas, el cuadro respiratorio se complica, es probable que además del tratamiento farmacológico necesiten atención de kinesiología respiratoria. El kinesiólogo con su tratamiento apoya al tratamiento médico, optimizando la capacidad de oxigenación de los pulmones, y así ayudar al paciente a respirar más aliviado.  Quizás lo más notorio para la familia es que permiten eliminar secreciones bronquiales que se acumulan en los pulmones producto de la infección, y que a niños y adultos mayores les cuesta movilizar solo con la tos. También ayuda a revertir la obstrucción bronquial, la que se reconoce por el “silbido” en el pecho, y se produce por una contracción de los bronquios que no deja pasar el aire. Para eso el médico indicará el uso de un inhalador o “puff” y debe ser bien administrado para que tenga el efecto que deseado.

A simple vista pareciera que la técnica inhalatoria es muy sencilla, pero tiene varios detalles a considerar: Usar siempre un espaciador o aerocámara, ensamblar correctamente el inhalador al espaciador sin que queden espacios por donde se salga el medicamento, agite bien antes de cada uso. El inhalador sólo debe oprimir una vez por respiración, inhalar el fármaco por la boca y de manera lenta. Es muy importante que respete los horarios de aplicación indicados (cada 4, 6, 8 ó 12 horas) para evitar que el nivel del fármaco disminuya y deje de hacer efecto. A continuación, les dejamos paso a paso el correcto uso del inhalador:

 

¿Cuál es la técnica correcta del inhalador?

  1. El paciente debe estar sentado. No se puede realizar el procedimiento si está acostado boca arriba o de lado. Si es necesario pedir asistencia para lograr la posición.
  2. Escoger un espaciador que abarque nariz y boca en lactantes o con boquilla en el caso de niños más grandes o adultos.
  3. Agitar el inhalador por 30 segundos.
  4. Quitar la tapa del inhalador y conectarlo al espaciador o aerocámara.
  5. Posicionar la mascarilla del espaciador sobre la boca y nariz (lactante) o la boquilla del espaciador a la boca del paciente (niños más grandes y adultos), teniendo precaución que siempre el inhalador esté en posición vertical.
  6. Mantener la mascarilla bien adosada al rostro con una mano en el caso de lactantes, niños o adultos que requieran de asistencia. En el caso de realizar para usted mismo la inhalación, preocúpese de que con una mano quede bien adosado la boquilla del espaciador a su boca para que no se filtre el medicamento.
  7. Con la otra mano presionar sólo 1 vez el inhalador y hacer 10 respiraciones manteniendo la posición.
  8. Alejar el espaciador del rostro y separarlo del inhalador.
  9. Esperar 1 minuto y repetir el ciclo completo hasta llegar a la dosis recetada por el médico.
  10. Luego de terminar el proceso, limpiar los implementos.

 

Síguenos en facebook instagram

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *